¿Cuántas veces hemos participado de dinámicas grupales en una capacitación in-company?, ¿aprendimos lo que nos trataban de enseñar?

Probablemente muchos de nosotros hemos participado en dinámicas grupales dentro (y a veces fuera) de las organizaciones en las que trabajamos. Muchos de nosotros ya sabemos que el principio general que justifica estar comportándonos de un modo “fuera de lugar” en un ámbito laboral tiene como cometido aprender en la acción.

Es muy cierto que la vivencia es un buen maestro, y desde ese lugar es que las dinámicas grupales son de utilidad, pero alguna vez nos preguntamos ¿qué hay detrás de estas dinámicas?

Muchas veces, por no decir casi siempre, los objetivos de las dinámicas no se asocian únicamente al aprendizaje puntual del contenido. Se “usan” para generar otro tipo de situaciones que permitan dar sentido o espacio al surgimiento de vínculos y el acercamiento entre pares, jefes y subalternos.

La dinámica grupal como facilitadora del intercambio es una herramienta fundamental del docente y un entrenador experimentado define objetivos específicos acordes a las necesidades de la organización, en ese momento, para ese grupo y relacionado con ese contenido.