Cuando tomamos la decisión de continuar formándonos, ya sea porque necesitamos avanzar en nuestra carrera profesional, o por inquietud propia, tenemos que definir varios aspectos.

Típicamente, en primer lugar determinamos qué queremos estudiar, luego averiguamos las opciones que hay. Generalmente hacemos nuestra investigación en línea y luego, en algunos casos, cuando se trata de cursos presenciales vamos “a ver el lugar”. 

Hoy existen varias opciones, desde cursos a distancia, a los tradicionales cursos presenciales. Más allá del formato, lo que muchas veces nos hace dudar son los contenidos. 

Estar bien asesorado sobre qué contenidos se van a estar impartiendo es fundamental, ya que nos ayuda a entender si ese curso realmente será de utilidad para nosotros. 

¿Tenemos claro qué queremos aprender?, ¿recibimos información suficiente que nos permita entender si los contenidos fueron diseñados para mis necesidades?, ¿qué nivel de formación necesito tener para tomar el curso?, ¿qué objetivos concretos de aprendizaje lograré con este curso?

Contestar estas preguntas no siempre es tarea fácil, a veces nosotros no sabemos qué queremos, a veces no recibimos la información que nos permita entender cómo éste o cualquier curso puede ayudarnos a satisfacer nuestras necesidades de aprendizaje.